Sí, lose, ni me lo digas… no entienden esta palabra obviamente formada por dos, es que a veces nos sinceramos tanto con las personas inclusive con nosotros mismos que acabamos con la cruel realidad de querer suicidarnos, ¿me equivoco?, esas mil quinientas ochenta y nueve veces que nos hacemos esas maniáticas películas en nuestra cabeza (Que están como para ganar un premio Oscar) nos hacen enemigos de todo. ¿Qué acaso no podemos lograr pensar por una vez en nuestras neuronas las posibilidades que tenemos de no errar?, se nos hace tan difícil lograr pensar que por una vez las cosas pueden resultar favorables… Ni me lo digan, los entiendo, yo soy así.
A veces cualquier semejanza con la realidad… es pura coincidencia.
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